¡Claro que no!!
solo me dí un tiempo de relax ¡¡Mentira!! El trabajo me ha absorbido los últimos meses, pero heme aquí! de nuevo escribiendo cualquier tontería...
Es Martes 19 de junio de 2011, han pasado muchas cosas en estos meses, mi esposo perdió el trabajo y mi sueldo, aunque modesto, ha ayudado bastante para los gastos de la familia y del hogar, lo único que siento es que no pude comprar el montón de productos de belleza que había planeado, ni renovar mi guardarropa; creo que al menos me siento agradecida de que Dios me haya provisto de un físico aceptable... ¡digo! no soy la clásica 90-60-90 pero aún despierto algunas bajas pasiones por ahí, lo malo es que no es la de mi marido... Seguro el estrés y los problemas lo tienen ausente de las delicias del cuerpo.
Estoy bloqueada, mi contrato terminó y solo cuento con 15 días para resolver mi situación económica, soy una mujer de fe y confío que encontraré la forma de salir adelante, esta semana no pienso preocuparme por ello, le daré una tregua al tiempo y después presionaré... necesito evadirme.
Deseo enormemente poder despegar del piso, entre mis utopías y mi realidad se debate mi espíritu, la vida me exige estar presente más que nunca y mis sueños me tientan, bueno, a decir verdad no solo los sueños me tientan, conocí a un chico durante mi último contrato... ¡Es un insensato, un inmaduro, un fresco! No es guapo, interesante y tampoco inteligente, en pocas palabras no es mi tipo. Tengo 40 años y apenas comienzo a entender eso de la atracción... ¿sexual?; la verdad es que estoy confundida, No creo en el sexo sin amor, no creo que sea útil, ni provechoso, ni estimulante, pero ese niño rompió los límites, no respetó ni mi situación, mi edad y mis canas no le importaron, durante seis meses buscó estar a solas conmigo, imagino que le hubiese gustado que le compartiera mi sabiduría en algún café o quizá que le contará sobre el último libro que leo... ¡por supuesto que no! ¡el joven quería sexo! y me lo dijo claramente, no me interesa tu corazón, ni tu alma, yo solo quiero tu cuerpo... ¡habrase visto! ¡y me lo dijo a mí! la santurrona, la abnegada, responsable, sobria, seria y anticuada compañera a la que todos tildan de rara. ¡Niño Insolente!
¿Porqué me pasan estas cosas? yo salgo de casa solo a trabajar, a buscar los medios para subsistir, ¿quién puede pensar en amoríos cuando la vida se le viene encima? La verdad es que ese niño me hizo despertar sensaciones dormidas, creo que hubo un momento que estuvo a punto de lograr su cometido... ¡que miedo! solo de imaginar en las garras en las que iría a parar me da pavor, los esposos no se imaginan el peligro al que exponen a sus esposas al condenarlas al olvido... ¡Que aberración! olvidarme a mi, tan limpia, tan tierna,
tan sensual, tan necesitada, taaan deseable... jajaja probablemente sea culpa de mi carácter de Fiona, pero ¿que esposa no se descompone ante las adversidades de la vida?, aun que sea unos instante para liberar tensiones...
ouf! parece que hay mucho que contar, lo que no tengo es tiempo... nos vemos luego querido Diario.
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